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jueves, 8 de mayo de 2014

El Elanio Azul, una rapaz en expansión

Los Rojos Ojos del Elanio Azul
La penetrante mirada del elanio azul 

El elanio azul (Elanus caeruleus) es, en efecto, un ave que ha expandido su área de distribución en los últimos tiempos. Esta pequeña rapaz de mirada tan peculiar y penetrante ha salido del continente africano para penetrar en Europa a través del Estrecho de Gibraltar, y lo ha hecho para quedarse; siendo una especie propia de lugares cálidos y con pocas precipitaciones, ha encontrado un hábitat también muy adecuado en los secos bosques mediterráneos. 

El elanio azul es tan pequeño como un cernícalo común: mide unos 32 centímetros de longitud, hasta 80 de envergadura alar y alcanza tan sólo los 230 gramos de peso. El color del plumaje recuerda en cierta medida al macho de aguilucho cenizo, al del pálido o al del papialbo, pues presenta la cabeza blanca o de color gris muy claro, las partes inferiores son blancas, casi de un blanco reluciente, mientras que las partes superiores son de color gris azulado (salvo la espalda, que es negruzca); la parte superior de las largas alas (los "hombros" por así decirlo) presentan una tonalidad gris pizarra o negruzca, y los extremos de las alas también son oscuros. En cambio, la cola es relativamente corta y muy ligeramente bifurcada; su cuerpo es más rechoncho y las patas son cortas, con pequeñas garras. Las patas son amarillas, al igual que la cera del pico. Pero su rasgo más peculiar es el color de los ojos, como se puede apreciar en las fotografías: un rojo escarlata muy llamativo y bastante poco común en el mundo de las aves.

Los inmaduros tienen un plumaje muy diferente: de color gris pardo en las partes superiores y blanco con bandas pardas y jaspeados rojizos en las partes inferiores. Sólo adquieren el color de los ojos tan llamativo y propio de su especie cuando alcanzan el medio año de edad; hasta entonces, son de color marrón oscuro.

Elanio Azul Inmaduro
Inmaduro de elanio azul, de la subespecie E. c. vociferus


A la conquista de nuevos territorios


Como he mencionado antes, los territorios originales de esta pequeña rapaz se encuadraban en el continente africano, aparte de Asia meridional y central. Pero desde finales del siglo XIX esta ave se ha dejado ver, poco a poco pero con firmeza, en la Península Ibérica. La razón principal estriba en la mano del hombre: debido a la deforestación de las grandes dehesas del sur de España (donde se comenzaron a utilizar modernos sistemas agrícolas, más enfocados al cultivo de cereal) estos elanios hallaron un hábitat más adecuado para ellos, pues prefieren las grandes praderas y los lugares semidesérticos, en los que hayan pocos árboles. Por tanto, ha sido cuestión de tiempo que empezara a expandirse por Europa: en 1974 se detectó el primer nido de esta rapaz en Extremadura (España), aunque en Portugal ya se había establecido: un año después ya había ocupado el sur de este país con varios nidos, y en los 80 empezaron a colonizar Francia. En 1999 se calculaba que existían unas 200 parejas en España, más de la mitad de ellas en Extremadura. Hoy día viven en buena parte de la Europa central y meridional; se les ha detectado, por ejemplo, en Holanda, Bélgica, Alemania y Rumanía.

Elanio Azul Posado

En Asia, alcanzan hasta Nueva Guinea. Por todo esto su área de distribución mundial es bastante grande, y en consecuencia se han identificado varias subespecies: 4 para ser exactos. Elanus caeruleus caeruleus (la que habita en Europa, África y sudoeste de Arabia), E. c. vociferus (que se la puede encontrar desde Pakistán hasta la Península Malaya, pasando por China e Indochina), E. c. hypoleucus (más rara, viven en las Filipinas, las Célebes y la Isla de la Sonda) y por último E. c. wahgiensis (que sólo vive en Nueva Guinea).

A cualquier altura, pero con pocos árboles


Los elanios azules pueden vivir desde el nivel del mar hasta los 3.000 metros, ni más ni menos. Eso sí, su hábitat debe tener pocos árboles como se ha mencionado ya. Construyen pequeños y frágiles nidos de ramas secas sobre los pocos árboles que encuentren en su territorio, de hecho suelen escoger árboles solitarios. En los territorios de cría europeos tiene la misma conducta, lo que pone de manifiesto sus instintos: todos conocemos el paisaje típico de la sabana africana, de donde procede y donde suelen verse árboles aislados en medio de las secas praderas.

Normalmente su época de reproducción comienza a finales de febrero y puede durar hasta agosto o septiembre. La puesta se compone de 3 o 4 huevos, rara vez 5, y prácticamente sólo la hembra los incuba durante poco menos de un mes (unos 26 o 28 días); el macho se ocupa de alimentarla al principio. Debido a que la hembra pone los huevos a intervalos de 2 o 3 días, suele darse bastante diferencia de desarrollo entre los polluelos, que inician el vuelo a los 35 días de edad aproximadamente. Los elanios azules realizan una sola pollada anual, que suele dar lugar a unos dos pollos de media en la Península Ibérica.

Pequeño tamaño, pequeñas presas


Como es habitual entre las pequeñas rapaces (con contadas excepciones), los elanios azules se alimentan de pequeños mamíferos (topillos y ratones), seguidos de pequeñas aves, lagartijas e insectos atrapados al vuelo. Las técnicas de caza son similares a otras pequeñas rapaces, como el cernícalo común, pues en ocasiones se cierne de la misma manera: mantiene el vuelo en en el mismo punto, como inmóvil, gracias a sus rápidos aleteos. Cuando divisan una presa, descienden con lentitud sobre ella y la atrapan por sorpresa, como quien no quiere la cosa: suave pero eficazmente; probablemente el color blanco de las partes inferiores les ayuda a pasar desapercibidos para sus pequeñas presas. También se les puede ver sobre un posadero, como el extremo de la rama de un árbol o la cima de un poste, a la espera de divisar una presa.

Normalmente cazan de noche, aunque en el período reproductor su tiempo para cazar puede prolongarse hasta la mañana o adelantarse hasta el crepúsculo.

Elanio azul con un ratón cazado. Foto de John A. Thompson

En expansión, pero no sin peligros


El hecho de que esta rapaz se esté expandiendo, a diferencia de muchas otras rapaces, no debe llevarnos a error: los pequeños elanios deben enfrentarse a no pocos peligros: por un lado, los pesticidas del campo y los tendidos eléctricos pueden acabar con muchos de ellos, y por otro, la gentuza que se acerca a sus nidos con malas intenciones (como los expoliadores, o los simples gamberros que al parecer creen que no tienen nada mejor que hacer). También se ha citado casos de caza directa.

Todo esto ha provocado que sus poblaciones sean escasas en Europa, a pesar de su carácter expansionista. Por ejemplo, entre 1978 y 1980 se constataron 20 muertes de elanios azules y tan sólo en Extremadura. Sin embargo, no es una especie amenazada dada su amplia distribución. También es alentador que su número vaya creciendo en los territorios europeos, a pesar de las habituales amenazas.

Elanio Azul en Vuelo
Elanio azul en vuelo, mostrando los negros extremos de las alas


Puede leerse más información sobre el elanio azul en los siguientes libros:

-Contribución al estudio del estatus, alimentación y protección de las falconiformes en España Central. J. Garzón. Ardeola, 1974.

-Biología del elanio azul. J. P. F. Pulido. Panda, 1990.

-Nidificación en Cáceres del elanio azul. J. Araújo, B. Arroyo, J. Muñoz Cobo y M. Rodero. Ardeola, 1975.

-Las rapaces ibéricas. J. G. Grande y F. Hiraldo. Fonat, 1987.



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